La Comisión de Cuenca Presa Madín (CCPM) exigió la clausura definitiva del relleno sanitario de Santiago Tepatlaxco, donde el 4 de julio se registró una explosión que ocasionó el deslizamiento de millones de toneladas de basura que sepultaron a cuatro trabajadores; así como la reparación del daño ambiental, saneamiento del sitio y castigo a los responsables.
La CCPM expuso que, aunque después del accidente que se presentó en el espacio donde se confinan los desechos domésticos las autoridades estatales y municipales colocaron sellos de clausura y la suspensión de actividades, se debe llegar al fondo del problema.
“La comunidad de Tepatlaxco se opuso a la construcción, que ha ocasionado problemas desde el inicio de su operación en 2020, debido al relleno de barrancas, tala de árboles y su edificación sobre el lecho de arroyos tributarios del Río San Juan… Si solamente se estima el deterioro al bosque, el daño ambiental causado por el relleno sanitario es de al menos 99 millones de pesos anuales y considerando 20 años del crecimiento de los árboles el costo asciende a mil 982 millones. Además, la basura libera sustancias tóxicas que contaminan el aire, el agua y el suelo, afectando a la biodiversidad, la salud del ecosistema y por supuesto a la salud humana, a la que ahora se suman las víctimas fatales”, dice la misiva.
Según la CCPM, el del 4 de julio es el segundo incidente grave que se presenta en ese lugar que ha tenido consecuencias desastrosas para la comunidad.
En agosto del 2021 más de una media y media toneladas de peces murieron en la Presa Madín debido a que se vierten lixiviados del relleno santuario. Personal de la Comisión Nacional del Agua y organizaciones civiles retiraron los cadáveres y los depositaron en fosas a cielo abierto a la orilla del embalse, sin analizar las causas de la mortalidad y sin un manejo adecuado, pues se debieron considerar como residuos biológicos-infecciosos.




