En la zona tenían sus camionetas repletas de mercancía, entre duraznos, plátanos, melones, uvas, manzanas y sandías, algunas de las cuales se llevó el agua y algunos peatones las resguardaron en un monumento a la familia, frente a una agencia de autos.
Explicó que de pronto se fue subiendo el agua y “ya cuando reaccionamos ya llegaba más arriba de la mitad de las camionetas”, rescataron lo que pudieron, pues si se mojó parte de la mercancía, “pero mire aquí estamos devuelta con las rebajas, llévele el plátano a dos kilos por uno, está a 30 el dominico. La sandía de 18 pague a 12 el kilo, aquí se ve mire, hasta las abejas se acercan de lo dulce que están las sandias”.
En ese lugar se instalan también de manera ordinaria puestos semifijos de dulces, frituras, refrescos y botanas. Algunos otros venden gorditas de chicharrón, quesadillas de pancita, de huitlacoche o carne deshebrada, y otros más los tacos de guisado, que como los de las frutas este jueves se instalaron normal, a pesar de los fétidos olores que dejaron las aguas residuales y pluviales que inundaron esta zona el pasado miércoles.
Según autoridades locales, este jueves continuaron los trabajos para retirar lodo de las calles, árboles caídos, restos de ramas, basura y demás objetos que siempre acompañan a las inundaciones.
Karen Colín Galaviz, es vecina de la calle Negra Modelo, en el fraccionamiento La Perla, dijo que siempre que hay aire escuchaban rechinar un árbol de 10 metros, que el miércoles por la tarde en pleno aguacero se vino abajo y afectó la fachada de su vivienda, sin causar daños a sus familiares.
Autoridades locales informaron que en la zona de Echegaray cayeron 9 árboles, 4 de ellos en el fraccionamiento Hacienda de Echegaray, 2 en Pastores, uno en Bosques de Echegaray, otro en La Perla y uno en Ribera de Echegaray que afectó a 3 viviendas.
En Jardines de San Mateo, San Juan Totoltepec y Ciudad Brisas también retiraron árboles caídos, informó Octavio López Herrera, delegado en San Mateo de la dirección de servicios públicos.
Además, otros árboles fueron retirados en el fraccionamiento Jardines de San Mateo, una jacaranda de 50 años y 25 metros de altura que cayó sobre dos viviendas y un vehículo, causando afectaciones.
En total fueron más de 15 árboles los que cayeron en Naucalpan por la lluvia del pasado miércoles, uno de ellos ubicado en el interior de la escuela primaria “Ruinas de Bonampak”, fraccionamiento Bosques de Echegaray, que afectó parte de la barda del plantel educativo.