Ya son 3meses sin Kimberly: sus padres mantienen la fe de que regrese a casa

A 3 meses de la desaparición de Kimberly Hilary Moya, adolescente de 16 años vista por última vez en Naucalpan, sus padres comienzan 2026 aferrados a la fe y a la esperanza, mientras reclaman respuestas claras de las autoridades.

Kimberly desapareció el 2 de octubre de 2025, luego de salir de un local de Internet en la colonia San Rafael Chamapa, donde acudió a imprimir documentos escolares. Cámaras de seguridad captaron vehículos sospechosos rondando la zona cercana a una papelería; desde entonces, no se ha vuelto a saber de ella.

“Estamos viendo la forma de reunir una recompensa para que nos den información real sobre dónde está mi hija”, declaró su madre, Jacqueline, quien asegura que la búsqueda no se ha detenido ni un solo día.

Ante la falta de avances oficiales, la familia ha encontrado respaldo en la fe y en la solidaridad ciudadana. Iglesias de Naucalpan, del Estado de México y de otras entidades se han unido en jornadas de oración.

“Nuestra confianza está puesta en Dios. Sabemos que nunca falla. Kim es su hija”, expresó Jacqueline, quien recibe a diario mensajes de apoyo de personas que aseguran no dejar de orar hasta encontrar a la joven.

Aunque la Fiscalía General de Justicia del Estado de México informó la detención de 2 hombres presuntamente implicados, la familia denuncia que no hay información concreta sobre el paradero de Kimberly.

Los detenidos fueron identificados como Gabriel Rafael ‘N’, de 57 años, y Paulo Alberto ‘N’, de 36, acusados del delito de desaparición cometida por particulares y recluidos en el penal de Tlalnepantla.

Según la investigación, uno de ellos habría llevado a la menor a un vehículo gris conducido por el otro. Durante un cateo en un taller, las autoridades localizaron botas con manchas aparentemente hemáticas, sin que hasta ahora se haya informado el resultado pericial.

En las últimas horas de 2025, Jacqueline González difundió un mensaje dirigido a quienes privaron de la libertad a su hija, pidiéndoles arrepentimiento y humanidad.

“Todavía pueden hacer una buena obra. Un mensaje anónimo puede ayudarme a encontrar a mi niña”, imploró, al tiempo que aseguró no buscar venganza, sino saber dónde está Kimberly.

Vecinos, colectivos y familiares han organizado jornadas de búsqueda, protestas y difusión independiente del caso, ante lo que consideran una respuesta institucional insuficiente.

El caso de Kimberly Hilary Moya se suma a la crisis de desapariciones en el Estado de México, donde familias enteras viven atrapadas entre la fe, la espera y la exigencia de justicia.

Para Jacqueline, el deseo es uno solo al iniciar 2026:
“Que mi hija regrese a casa. Que sea ya”.

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Redacción
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