La extorsión ‘gota a gota’ asfixia a pequeños negocios pequeños del Edomex

Después de operar durante casi una década de manera silenciosa en el Estado de México, el grupo criminal conocido como Los Colombianos enfrenta un recrudecimiento de acciones por parte de autoridades federales y estatales.

Se documentó que, a través del esquema de préstamos ilegales denominado “gota a gota”, la organización ha acechado desde entonces a pequeños negocios y emprendedores con financiamientos aparentemente accesibles que derivan en cobros excesivos, amenazas y violencia.

Como parte del combate a esta red, entre la OperaciónDesconexión” y otros despliegues, las autoridades han detenido a más de 80 personas vinculadas con extorsión, la mayoría de nacionalidad extranjera.

Desde sus primeras incursiones, hace poco más de 10 años, su paso por el Estado de México había sido de bajo perfil debido a su modus operandi de extorsión: ofrecer préstamos aparentemente accesibles a pequeños negocios o emprendedores, lo cual funciona como un gancho para someterlos a un esquema de cobros excesivos, donde la violencia y las amenazas forman parte del método de pago.

Sin embargo, por fin ya están plenamente bajo la lupa de las autoridades federales y estatales. En lo que va del año han sido detenidas más de 80 personas relacionadas con extorsión, la mayoría de nacionalidad extranjera y, de ellas, gran parte colombianas.

Además, la Fiscalía General de Justicia del Estado de México ya incluyó a este grupo criminal entre los 30 principales grupos delictivos dedicados a la extorsión.

Su llegada a territorio mexiquense no está definida, ya que su modo de operar ha sido silencioso; sin embargo, las autoridades consideran que este grupo comenzó en Ciudad de México y posteriormente se extendió a municipios del Estado de México colindantes con la capital del país, probablemente desde 2015.

En septiembre de 2022, el Ayuntamiento de Ocoyoacac alertó sobre el arribo de este grupo criminal operado por extranjeros de origen sudamericano.

“Hemos tenido denuncias a partir de enero, febrero, marzo, de estos meses que han pasado, que llegan personas de otra nacionalidad y prestan dinero; a esos se les llama gota a gota”, expuso el entonces director de Seguridad Municipal, Jesús Pérez Serrano.

En esa misma conferencia reconocieron la dificultad para combatir a este grupo, ya que el trato era directo y de palabra con las víctimas, a quienes les ofrecían préstamos de dinero desde mil hasta 20 mil pesos.

Sin embargo, la extorsión radicaba en los altos intereses y en la manera de cobrarlos, todo fuera de la vista de las autoridades, aunado a que mantenían amenazadas a las víctimas. El principal reto, señalaron, era que existían “vacíos legales” para llevarlos ante la justicia y, tarde o temprano, regresaban a las calles para continuar con sus actividades.

Por ello, optaron por investigar su estatus migratorio para, en caso de que su estancia fuera ilegal, deportarlos mediante las autoridades migratorias mexicanas.

“Entonces tienes que buscar una estrategia para evitar que esta gente siga aquí y la mejor estrategia es el estatus migratorio”, expusieron las entonces autoridades locales.

Sin embargo, esto no debilitó al grupo criminal, cuyos integrantes todavía no eran identificados como Los Colombianos; únicamente eran denominados como los extorsionadores de préstamos “gota a gota”.

Sus actividades continuaron y avanzaron en varios municipios de la entidad hasta el presente año, cuando la Fiscalía mexiquense denominó a este grupo como Los Colombianos y lo incluyó en la lista de los 30 grupos criminales y sindicatos fachada dedicados a la extorsión, junto con la Familia Michoacana, Cártel Jalisco, Unión Tepito, Nuevo Imperio, Los Michoacanos, Lic. Vallarta, Macas, Caborca, Los Payasos, Los Ivanes, Sabina, Cochos, Mayos, Tilícos, Nueva Mafia, Los 300, USON, ACME, GOPEZ, AMOS, Gastones, Los Souverville, Pelones, Guliver, Los Mayas, La Chokiza, Los Masse, 25 de Marzo y 22 de Octubre.

Anteriormente, su forma de enganchar víctimas era al azar: se anunciaban en postes dejando tickets para que cualquier persona los viera y se interesara en obtener un préstamo, con requisitos mínimos como tener una identificación oficial, un número telefónico y, en algunos casos, descargar aplicaciones para dispositivos móviles que también les servían para acceder de manera remota a información personal.

Finalmente, bastaba con estrechar la mano para cerrar el préstamo.

Ahora han sido más claros con sus objetivos, pues vieron más rentable enfocarse en pequeños negocios y emprendedores que tienen una idea de negocio, pero no cuentan con los recursos suficientes. Por ello, aunque continúan promocionándose en postes y redes sociales, también acuden de manera presencial a negocios para ofrecer sus préstamos.

Fuentes de la Fiscalía General de Justicia del Estado de México compartieron que hoy en día los préstamos que ofrecen “Los Colombianos” van de los 2 mil a los 60 mil pesos, créditos en los que no existen firmas de por medio, pero cuyos intereses son exagerados y están muy lejos de los que ofrecen las instituciones financieras formales.

Detallaron que los porcentajes pueden ir de 20 a 50 por ciento de interés, por lo que las víctimas se atrasan en los pagos y es ahí cuando comienzan las extorsiones bajo violencia y amenazas. Todo puede iniciar con un préstamo mínimo, pero los intereses vuelven impagable la deuda y, de esa manera, mantienen enganchada a la víctima.

Entre sus formas de operar destaca que, después de mostrar una cara amable y accesible para concretar el préstamo, la situación cambia ante el primer atraso. Al contar con información delicada, como domicilios particulares o de negocios, amenazan con causar daños al patrimonio, a la persona o a su familia.

Además, se han documentado agresiones físicas como parte de la presión para exigir los pagos.

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Redacción
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