A unos días de que comience la operación del sistema NauPark en la Zona Azul de Ciudad Satélite, vecinos y comerciantes salieron a manifestarse para exigir que el gobierno municipal frene el arranque de los parquímetros hasta que exista una explicación clara sobre el proyecto, sus tarifas, beneficios y el destino de los recursos.
Con pancartas de “rechazo total a parquímetros”, los inconformes mantuvieron presencia en ambos sentidos de la zona comercial, donde señalaron que no se oponen al ordenamiento vial, sino a que la medida avance sin una consulta real con quienes viven, trabajan y acuden diariamente a esta zona de Naucalpan.
La movilización ocurre mientras avanzan los trabajos de señalización y delimitación de cajones de estacionamiento. De acuerdo con el proyecto, los espacios marcados en color blanco serán de uso general para automovilistas, mientras que los identificados en azul celeste estarán destinados a residentes registrados previamente en la plataforma de NauPark.
Durante la protesta, vecinos bloquearon la circulación sobre Circuito Economistas, donde también acudieron habitantes de distintos circuitos de Ciudad Satélite y colonias cercanas como Las Alteñas, Lomas Verdes y Santa Cruz del Monte, quienes se sumaron al rechazo contra el proyecto.
De acuerdo con los inconformes, el problema no solo es el cobro por estacionarse en la vía pública, sino la falta de información clara sobre el funcionamiento del sistema, el número de equipos que serán colocados, el destino de los recursos y la forma en que se protegerá a residentes y comerciantes.
Daniela Rojas, habitante de Ciudad Satélite, señaló que la inconformidad no está relacionada con el ordenamiento vial, sino con la ausencia de información suficiente sobre la aplicación del programa.
Nosotros no estamos en contra del orden, estamos en contra de que quieran imponer un cobro sin tomarnos en cuenta. Aquí vivimos, aquí trabajamos y somos quienes todos los días padecemos el tráfico y la falta de estacionamiento.
De acuerdo con el proyecto, el sistema arrancará en la Zona Azul y posteriormente se extenderá a otras áreas con alta demanda de estacionamiento, como Ciudad Satélite, El Mirador, Naucalpan Centro, Industrial Alce Blanco, Lomas de Tecamachalco y Boulevares.
El Reglamento de Parquímetros de Naucalpan fue aprobado por el Cabildo el 24 de abril de 2026 y establece que el estacionamiento en vía pública podrá regularse mediante equipos físicos o plataformas digitales de pago.
Las tarifas previstas oscilan entre 2 y 5 pesos por cada 15 minutos para automóviles, mientras que las motocicletas pagarían 2 pesos por el mismo periodo.
El horario de operación será de lunes a miércoles de 8:00 a 20:00 horas, y de jueves a sábado de 8:00 a 2:00 de la madrugada del día siguiente. Los domingos y días festivos no se aplicará cobro, de acuerdo con el reglamento.
El pago podrá hacerse en kioscos, aplicación móvil, tiendas autorizadas y otros medios digitales. En caso de incumplimiento, el reglamento contempla la colocación de inmovilizadores y, si la multa no se cubre en el plazo establecido, el retiro del vehículo con grúa.
La inconformidad en Ciudad Satélite no es el primer rechazo vecinal contra el programa. En marzo pasado, habitantes y comerciantes de La Florida pidieron quedar fuera del proyecto, luego de una asamblea en la que vecinos y locatarios manifestaron su oposición a la colocación de parquímetros.
En esa comunidad, los colonos argumentaron que sus principales problemas de movilidad estaban relacionados con el funcionamiento de valet parking y no con la falta de parquímetros, por lo que pidieron otro tipo de ordenamiento.
Aunque hasta el momento el gobierno municipal no había emitido una postura específica sobre la protesta, previamente ha señalado que el programa busca ordenar el uso del espacio público, mejorar la movilidad, reducir el estacionamiento indebido y combatir la actividad de los llamados “franeleros”.
Asimismo, ha indicado que los recursos obtenidos se destinarán a obras y mejoras de infraestructura urbana.
Pese a ello, los vecinos insistieron en que antes de la puesta en marcha del sistema debe existir una explicación detallada sobre su funcionamiento y los beneficios concretos que tendrá para quienes viven y trabajan en la zona.




