Alumnas diseñan incubadora de bajo costo en Naucalpan

Mientras las incubadoras con monitoreo remoto suelen encontrarse en hospitales privados de grandes ciudades, dos alumnas del Colegio de Ciencias y Humanidades (CCH) Naucalpan se propusieron una meta distinta: desarrollar una versión de bajo costo que pudiera acercar esa tecnología a comunidades marginadas del país.

Con una inversión aproximada de 9 mil pesos, Valeria Escobar González e Ivana Nicol Olguín Monroy diseñaron un prototipo capaz de monitorear en tiempo real temperatura, humedad, peso, frecuencia cardiaca y niveles de oxigenación de recién nacidos, mediante una plataforma conectada a internet.

El proyecto fue reconocido por la Coordinación de Vinculación y Transferencia Tecnológica (CVTT) de la UNAM como parte de los trabajos destacados de la XXVIII Feria de las Ciencias, la Tecnología y la Innovación.

La propuesta nació a partir de una pregunta concreta: ¿Cómo acercar herramientas tecnológicas de monitoreo neonatal a lugares donde el acceso a equipos especializados suele ser limitado por razones económicas o de infraestructura?.

“Las incubadoras neonatales representan una solución fundamental para el cuidado de recién nacidos prematuros o con dificultades fisiológicas; sin embargo, estos equipos suelen implicar costos elevados y una infraestructura especializada”, explicó Valeria Escobar González durante la ceremonia de reconocimiento.

La estudiante señaló que el objetivo fue desarrollar una alternativa accesible para entidades y comunidades con mayores rezagos, donde el acceso a este tipo de tecnología médica es más limitado.

Para ello, el prototipo incorpora microcontroladores ESP32 y sensores electrónicos de bajo costo, capaces de medir temperatura ambiental, humedad, temperatura corporal, peso, frecuencia cardiaca, niveles de oxigenación, sonido, presencia y proximidad.

La información recopilada es enviada a una plataforma web, que permite consultar los datos desde cualquier dispositivo con acceso a internet.

Además, el sistema genera notificaciones automáticas mediante Telegram para alertar al personal médico sobre posibles cambios en los parámetros monitoreados.

“Buscamos facilitar el trabajo de doctores y enfermeras sin sustituirlo. La intención es apoyar sus labores. También pensamos que podría ser útil para los familiares del bebé, quienes podrían consultar información desde la sala de espera o incluso desde su casa”, explicó Ivana Nicol Olguín Monroy.

Como parte del desarrollo del proyecto, las estudiantes investigaron los modelos de incubadoras neonatales disponibles actualmente en el país, detectaron que los sistemas conectados al llamado Internet de las Cosas suelen concentrarse en hospitales privados de ciudades como Monterrey, Guadalajara y Ciudad de México.

Están en zonas donde tienen este tipo de tecnología para monitorear a un bebé y generar registros de información. Nuestro prototipo busca demostrar que se puede hacer algo similar, pero reduciendo significativamente el costo”, señaló Ivana.

El desarrollo se realizó dentro del Estudio Técnico Especializado de Mecatrónica Básica del CCH Naucalpan, bajo la asesoría de los profesores Gerardo Escamilla Núñez y Aureliano Guadalupe Marcos Germán.

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Redacción
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