Alumnos del CCH Naucalpan representarán a México en Mundial de Gimnasia Aeróbica

Los alumnos del CCH Naucalpan consiguieron su clasificación en el Primer Rankeo Nacional de Gimnasia Aeróbica 2026, celebrado en Monterrey, Nuevo León. En septiembre viajarán a Pamplona, España, para competir en las modalidades individual y pareja mixta frente a atletas de distintos países.

Llegar hasta ahí ha requerido años de entrenamiento, disciplina y constancia. Pero también ha significado aprender a competir juntos, confiar en el otro y encontrar la manera de combinar la exigencia técnica de la gimnasia aeróbica con la expresión y el ritmo que caracterizan a este deporte.

Mucho antes de conseguir su boleto a Pamplona, ambos comenzaron a destacar en la gimnasia aeróbica y a sumar resultados que actualmente los colocan ante uno de los mayores retos de su carrera.

Iker inició en esta disciplina a los nueve años y, desde entonces, ha sumado múltiples campeonatos y su incorporación a la selección nacional. Entre sus principales logros destaca el título de campeón panamericano obtenido en 2022. Su desempeño también le valió el Premio Estatal del Deporte IMSS 2023, reconocimiento otorgado por su trayectoria y proyección deportiva.

Estrella, por su parte, ha destacado en este ámbito al subir al podio en distintas ediciones del Campeonato Panamericano de Gimnasia Aeróbica, entre ellas las celebradas en Cúcuta, Colombia, en 2022, y Lima, Perú, en 2023.

En 2024, ambos volvieron a colocarse en lo más alto del podio al conquistar la medalla de oro en la modalidad de pareja mixta, dentro de la categoría Age Group, con una puntuación de 16.350.

Estos resultados fueron parte del camino que los llevó a la competencia clasificatoria de este año: el Primer Rankeo Nacional de Gimnasia Aeróbica 2026, celebrado del 7 al 9 de abril en Monterrey, Nuevo León, con el aval de la Federación Mexicana de Gimnasia.

En este torneo, ambos atletas consiguieron el primer lugar en la modalidad de pareja mixta, mientras que en la competencia individual obtuvieron las calificaciones necesarias para asegurar su clasificación al Mundial.

Una rutina de gimnasia aeróbica es muy breve. Su duración oscila entre un minuto con 20 segundos y un minuto y medio. Sin embargo, en ese pequeño lapso se concentra una enorme cantidad de horas, días, meses e incluso años de entrenamiento.

Iker y Estrella entrenan de lunes a sábado alrededor de tres horas diarias. Además, debido a que pertenecen a distintos clubes, deben desplazarse y organizar sus horarios para poder entrenar juntos. Algunos días Estrella se traslada para entrenar con Iker y otros, Iker acude a Ciudad Universitaria, donde entrena Estrella. Los sábados realizan sesiones conjuntas con sus entrenadores.

Su preparación comienza con alrededor de 30 minutos de calentamiento y continúa con el trabajo específico de los elementos de dificultad que forman parte de la rutina. También realizan ejercicios de fuerza, corren, saltan la cuerda y practican las diferentes partes de la presentación.

Una de las actividades más exigentes es el entrenamiento de resistencia. En ocasiones realizan la primera mitad de la rutina completa, descansan solamente unos minutos y después ejecutan la segunda parte. El objetivo es acostumbrar al cuerpo a mantener la intensidad necesaria hasta el final de la competencia.

Todo este trabajo resulta todavía más complicado porque ambos deben combinar sus entrenamientos en diferentes clubes. Mantener el ritmo de preparación seis días a la semana requiere constancia y disciplina, pero también una gran capacidad para organizar su tiempo y continuar con sus actividades académicas.

Una rutina de gimnasia aeróbica no se reduce a ejecutar movimientos. La preparación tampoco termina cuando los elementos técnicos están dominados.

Para Iker y Estrella, una de las mayores virtudes de este deporte es que cada rutina tiene un componente artístico y de espectáculo.

La música es una parte fundamental de la presentación, pero también lo son las expresiones faciales, la gesticulación y la expresión corporal. Los gimnastas deben transmitir emociones y energía al público mientras ejecutan movimientos que requieren fuerza, coordinación, flexibilidad y precisión.

Por ello, cada detalle debe ensayarse. No solamente se practica un salto o un elemento de dificultad; también se trabaja la manera de mirar, sonreír, expresar emociones y conectar con quienes observan la rutina. El resultado final es una presentación en la que el esfuerzo físico y la interpretación artística se combinan.

Compartir este proceso también ha fortalecido una virtud que resulta fundamental cuando llega el momento de competir: la confianza.

“Durante los entrenamientos existen momentos difíciles: una rutina que no sale como esperábamos, un elemento que cuesta trabajo o simplemente un día en el que alguno de los dos no se siente bien. En esas situaciones, ambos sabemos que podemos contar con el otro”, dijo Iker.

Esa confianza será todavía más importante durante el Mundial. En una rutina de pareja, cada movimiento depende de la coordinación entre ambos. Un pequeño error puede afectar la presentación completa, por lo que necesitan confiar plenamente en su compañero.

La participación en Pamplona representa para ambos un motivo de orgullo y también una gran responsabilidad. Ya han tenido la oportunidad de representar a México en competencias panamericanas, pero competir en un Campeonato Mundial significa enfrentarse a atletas de distintos países y, particularmente, a representantes de Europa con gran experiencia en esta disciplina.

Por eso, más allá de los nervios propios de una competencia de esta magnitud, sienten un profundo agradecimiento por la oportunidad. Para ellos, portar el nombre de México y del CCH Naucalpan en un escenario mundial es una experiencia que habían esperado durante mucho tiempo.

Su objetivo ahora es claro: llegar a la etapa final. Después de todo el trabajo realizado, quieren demostrar el nivel que han alcanzado y, si las condiciones lo permiten, buscar un lugar en el podio. Una medalla sería motivo de enorme orgullo, pero no constituye el único propósito de su participación.

“Clasificar a un Mundial era uno de mis mayores sueños dentro de la gimnasia. Yo soy una persona que se enfoca muchísimo en los resultados, pero ahora quiero disfrutar la experiencia y no permitir que la presión por obtener un resultado me impida valorar todo lo que significa estar ahí”, comentó Estrella.

La competencia en Pamplona será una nueva oportunidad para Iker y Estrella de poner a prueba todo lo aprendido durante estos años. Frente a ellos estarán atletas de distintos países y uno de los mayores retos de su trayectoria deportiva.

Ahora solo queda salir al escenario, escuchar la música y hacer aquello para lo que llevan tanto tiempo entrenando: representar con orgullo a México y al CCH Naucalpan en una competencia internacional.

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Redacción
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