La alcaldesa Angelica Moya reconoció que Naucalpan vive tiempos complejos en materia de seguridad, por lo que la ciudadanía exige policías con integridad, respeto y ética que requiere la profesión; informó que 153 cadetes vienen a sustituir las bajas por corrupción y jubilaciones.
Reveló en entrevista que 82 elementos se han cesado por diversas faltas y se han puesto a disposición a 20 ante el Agente del Ministerio Público.
Durante la graduación de la segunda generación de la Academia de Policía, señaló que en estos cadetes recae el deber de regresar la paz y tranquilidad a las familias naucalpenses.
Sostuvo que, pese a que su gobierno recibió un municipio sumido en la peor crisis financiera de su historia, con orden, responsabilidad financiera y colaboración entre autoridades y sociedad civil, se han logrado avances importantes como la reactivación de la Academia de Policía.
Con esta segunda generación se suman cadetes para reforzar la seguridad de la demarcación. “Jóvenes, hagan valer su tiempo y esfuerzo de preparación”, les dijo a los graduados.
Angelica Moya en su discurso reconoció que falta mucho por hacer y estos elementos de las nuevas generaciones, suman en total 153, que se irán integrando poco a poco a las vacantes que han dejado las jubilaciones y sobre todo, la baja de policías por mal comportamiento y corrupción.
En estos momentos Naucalpan cuenta con 2 mil 200 elementos, que cubren las necesidades de seguridad que requiere el municipio, conforme a los estándares internacionales, dijo la alcaldesa.
Destacó que lo que se requiere en Naucalpan es una renovación completa de la corporación y habló que, si la gente se sigue sintiendo insegura, es porque es difícil cambiar la percepción y cuesta trabajo.
Reconoció que las mujeres ya forman parte medular en el proyecto de seguridad del municipio, muchas de ellas son de los mejores promedios y admitió que todavía les falta mucho por hacer, “pues hay policías que todavía siguen esquilmando a la gente”.




