El percance ocurrió alrededor de las 20:00 horas, cuando Miguel y Enrique circulaban por el tramo elevado de Avenida Río Hondo, en dirección hacia San Antonio Zomeyucan.
Según reportes de las autoridades, circulaban a alta velocidad y el conductor perdió el control al llegar a la altura de Avenida Ferrocarril de Acámbaro.
Ambos azotaron en el cruce de Avenida Centenario y Avenida Río Hondo, frente a una farmacia.
El cruce es muy concurrido, pues también funciona como base de taxis y transporte público.
Varias personas observaron la caída e intentaron auxiliar a los hermanos, pero prefirieron llamar a los servicios de emergencia.
Minutos después se presentaron policías municipales y socorristas, pero sólo confirmaron la muerte de ambos y cubrieron sus cuerpos con sábanas blancas.
Aunque las primeras hipótesis señalan que el conductor de la moto tuvo la responsabilidad, las autoridades indagan si otro vehículo estuvo involucrado.
Los jóvenes vivían en las cercanías y sus familiares llegaron para identificarlos antes de que concluyeran los peritajes.
Al filo de las 22:00 horas, el personal forense retiró los cadáveres y los trasladó al anfiteatro.




