Mediante un peritaje, la familia Landaverde se enteró que el terreno donde fue construida su casa es una barranca que años atrás fue rellenada por una fraccionadora, en Lomas de Tecamachalco, Naucalpan.
Sus representados adquirieron uno de los terrenos en 1997, sin saber que el predio está encima de una barranca.
La certeza que tenían era tal que consiguieron licencia de construcción, de uso de suelo y escrituras públicas.
Desde entonces, se han formado varias veces socavones en el patio e inundaciones dentro de la casa.
Autoridades municipales lo habían asociado a tuberías de drenaje averiadas que pasan por debajo del domicilio, las cuales llevan aguas negras de Huixquilucan y Naucalpan.
Sin embargo, el año pasado le informaron que por el subsuelo atraviesa un canal cubierto con mampostería.
Como parte de la defensa legal de los afectados, que incluye haber sido demandados por la Comisión Nacional del Agua (Conagua) por invasión de una zona federal, se enteraron que el hogar está en una barranca.
“Esta es una barranca, que ahora se sabe, porque apenas acaban de hacer el peritaje por parte del Ministerio Público federal.“Que se llama la Barranca de Enmedio y que sobre esta barranca, en su momento rellenó la constructora con autorización del Gobierno del Estado de México y vendieron lo que es esta zona en el fraccionamiento Lomas de Tecamachalco”, comentó Tapia.
“Nunca dieron aviso de que era un área federal, entonces, la gente compra, entre ellos (la familia).“Y nunca le informan que por debajo pasa una barranca y tampoco le informan que por ahí pasa el drenaje de Naucalpan y que proviene también desde Huixquilucan”, lamentó.
También mediante una demanda ante un Juez de Distrito, pidieron a Conagua imputar a la fraccionadora y al Gobierno del Estado de México, mas no a los vecinos.
Están a la espera de que la Conagua responda a la solicitud, detalló.
La propiedad, ubicada en Lomas de Tecamachalco, tiene diversas afectaciones.




