El municipio de Naucalpan de Juárez, que preside Isaac Montoya Márquez, atiende alrededor de 8 mil fugas de agua potable al año, lo que representa un promedio de 21 averías diarias en la red de distribución. De acuerdo con autoridades municipales, estas pérdidas provocan que se desperdicie cerca del 30 por ciento del caudal que recibe la demarcación.
El director del Organismo de Agua Potable, Alcantarillado y Saneamiento (OAPAS), Gregorio Ramos, explicó que el municipio recibe 2 mil 600 litros por segundo provenientes de 68 pozos, del Sistema Cutzamala y de la Presa Madín, pero una parte importante del suministro se pierde debido al deterioro de la infraestructura hidráulica.
Indicó que el gobierno municipal impulsa proyectos para sustituir tuberías y mejorar el control de presiones con el objetivo de disminuir el número de averías durante este año.
Según el organismo operador, una vez que recibe un reporte de fuga, el personal tiene un plazo máximo de dos horas para cerrar las válvulas y evitar un mayor desperdicio de agua, mientras que la reparación debe concluir, en condiciones normales, en un periodo no mayor a 24 horas.
Uno de los casos más relevantes ocurrió el 19 de julio, cuando una fuga registrada sobre la Avenida Primero de Mayo dejó sin agua potable a aproximadamente 30 mil habitantes.
La complejidad de la avería obligó a prolongar los trabajos de reparación durante varios días antes de restablecer completamente el servicio.
Habitantes de la colonia Ampliación Los Remedios afirmaron que la atención del OAPAS suele demorarse y que, en diversos casos, las reparaciones quedan inconclusas, generando nuevos problemas para la comunidad.
Judith Vega, vecina de la colonia, relató que en enero reportó una fuga sobre la calle Margaritas. Aunque personal del organismo reparó la tubería, aseguró que siete meses después la excavación continúa abierta y no ha sido rellenada.
Añadió que conoce al menos otros cuatro casos similares, donde las intervenciones dejaron hundimientos y baches que representan un riesgo para automovilistas y peatones.
Los habitantes también denunciaron que algunas fugas reaparecen pocas semanas después de haber sido reparadas, lo que obliga a presentar múltiples reportes por el mismo problema.
Mientras continúan las pérdidas de agua, los vecinos de Ampliación Los Remedios reciben el servicio mediante tandeo, por lo que permanecen varios días a la semana sin suministro.
Judith Vega explicó que, pese a pagar alrededor de 4 mil 500 pesos al año por el servicio, su familia debe almacenar agua en tambos y cubetas ante la incertidumbre sobre el abastecimiento.
Integrantes del Comité de Seguridad de la colonia coincidieron en que el organismo tarda meses en concluir las obras y pidieron mejorar la coordinación para atender tanto las fugas como la rehabilitación del pavimento después de cada intervención.




