Con 6 días de retraso respecto al plazo anunciado, el gobierno municipal de Naucalpan reabrió a la circulación la lateral de Periférico Norte, en el tramo que va de Río San Joaquín a la avenida Primero de Mayo, luego de una obra de repavimentación con concreto hidráulico que mantuvo cerrada una de las vialidades más importantes del Valle de México durante más de mes y medio.
La administración municipal cerró el pasado viernes 7 de noviembre y que los trabajos concluirían en un periodo de 40 días; sin embargo, la reapertura se realizó hasta el día 46, lo que generó afectaciones viales, congestionamientos prolongados y molestias entre automovilistas y habitantes de la zona, sobre todo de los miles de pasajeros que transitan desde el metro Toreo hacia la zona norte del Edomex.
De acuerdo con información municipal, los trabajos consistieron en la rehabilitación integral de la vialidad mediante la colocación de concreto hidráulico de alta resistencia MR45, con un espesor de 15 centímetros, en un tramo de mil 560 metros lineales y una superficie superior a los 16 mil metros cuadrados.
La obra busca ofrecer mayor durabilidad frente al tránsito pesado que diariamente circula por esta zona estratégica de Naucalpan.
Además de la pavimentación, el proyecto incluyó una serie de acciones complementarias enfocadas en mejorar la seguridad y funcionalidad del espacio público:
- Instalación de nuevas luminarias para reforzar la visibilidad nocturna.
- Construcción y rehabilitación de banquetas para el tránsito peatonal.
- Mejoramiento de la infraestructura hidráulica para evitar encharcamientos.
- Incorporación de elementos de seguridad vial para una circulación más ordenada.
- Integración de murales urbanos que buscan recuperar la identidad del municipio y dignificar el entorno.
El contexto de esta obra municipal adquiere mayor relevancia tras el reciente retorno del control de la avenida al gobierno del Estado de México, luego de que la Empresa Mexiquense Conservadora de Vialidades dejara de intervenir en la mayoría de las arterias que tenía a su cargo.
Dicha empresa fue contratada en 2011, cuando gobernaba Enrique Peña Nieto, bajo un esquema de Proyectos de Prestación de Servicios (PPS) para el mantenimiento de avenidas primarias y carreteras estatales libres de peaje.
No obstante, pese a haber recibido más de 8 mil millones de pesos a lo largo del contrato, la empresa no ha cumplió con el servicio acordado.
Amparada en una cláusula que le permite deslindarse cuando las vialidades presentan alteraciones, la compañía decidió no intervenir en la mayoría de las rutas asignadas. De las 70 avenidas y carreteras contempladas originalmente, actualmente sólo da mantenimiento a ocho.




