Roberto Popoca es psicólogo y fue víctima de un ataque homo-odiante en una calle de Naucalpan, municipio del Estado de México. Su principal agresor es un vecino que lo golpeó en la cabeza al mismo tiempo que le gritó palabras homo-odiantes. Levantó una denuncia en donde se constató la agravante por homofobia en el delito de discriminación y se le otorgaron medidas de seguridad.
“Venía caminando por la calle y fue muy sorpresivo y repentino cuando un vecino me golpeó en la cara. Todo fue tan rápido, y mientras me golpeaba me gritaba ‘puto’, ‘maricón’. Empecé a sangrar de la nariz, volteé le dije groserías pero vi que estaba con más personas que tampoco hicieron nada por detenerlo y pues me dio miedo y salí corriendo para mi casa”, cuenta Roberto.
En lo que va de 2022 se han reportado 58 hechos de violencia contra personas LGBT en el Estado de México. La organización Visible realiza un registro de violencias contra personas LGBTI+ a nivel nacional.
Roberto ha recibido apoyo de su familia, amigues y un activista se acercó a él para brindarle apoyo. Colectivos LGBT del Estado de México no se pronunciaron sobre este hecho.
“Al llegar lo manejé como lo que fue, un acto de homofobia porque este tipo me atacó directa y contundentemente por eso y afortunadamente un chico que me atendió en el MP me dirigió a la Agencia Especializada en Violencia Familiar, Sexual y de Género ya que lo que viví se tomaba como un acto discriminatorio por homofobia como agravante”. explica Roberto Popoca.
Las lesiones físicas de Roberto casi han sanado, sin embargo, permanecen las psicológicas pues dice “todavía tengo miedo”.
Roberto dice que es la primera vez que es atacado de manera física por ser un hombre abiertamente homosexual. Sin embargo, existe un antecedente con el mismo hombre que lo agredió a través de “miradas de desaprobación, de rechazo, burlas e indirectas”.
“Ser parte de las disidencias en Naucalpan y no ser violentado por serlo puede ser muy paradójico porque en un tramo del barrio te puedes sentir seguro pero unas cuadras más adelante no. Donde vivo un hombre gay y una mujer trans se fueron por la violencia. A unas calles de aquí me siento seguro y tengo amigas trans que ahí son muy respetadas, pero también una de ellas me dice ‘me gané el respeto con los años’”, agrega.
La agente del Ministerio Público que abrió la carpeta de investigación sobre el ataque homoodiante que vivió Roberto determinó medidas de seguridad para él y su familia con duración de 2 meses.




