Desde hace 2 semanas, habitantes de la calle Las Canteras, en la Colonia La Raquelito, pidieron ayuda al Ayuntamiento y a la Procuraduría de Protección al Medio Ambiente del Estado de México (Propaem) debido a que un hombre pateaba y daba puñetazos a un pitbull que estaba encadenado.
Sin embargo, ambas autoridades no atendieron el llamado y una vecina pidió el apoyo de la organización Huellitas Amor Sin Fronteras, explicó su fundadora, Ana Díaz.
Con ello, Díaz pidió de manera directa al Alcalde Montoya que la apoyara con una patrulla para acudir a la vivienda, sin embargo, el funcionario respondió que no lo podía hacer y pidió acudir a Propaem, denunció.
El pitbull maltratado, al que nombraron Gumaro, quedó en resguardo de Huellitas Amor Sin Fronteras, así como otros dos perros que estaban en la misma vivienda.
“Los 3 van a estar bajo mi custodia en lo que se lleva el proceso y, también, para ver todo lo que la doctora nos diga. Ahorita en la primera revisión, traen diarrea.“(El pitbull) tiene diarrea, trae sus patitas muy lastimadas de que seguramente estuvo en la humedad, trae problemas respiratorios, trae una marca y una huella muy fea en el cuello de la cadena tan grande que tenía”, comentó Ana Díaz.




