Los históricos campos de Río Hondo, utilizados durante generaciones para actividades deportivas, recreativas y fiestas patronales, quedaron incorporados al patrimonio municipal de Naucalpan, luego de que el cabildo aprobara el 2 de octubre la incorporación de 18 mil 965.37 metros cuadrados destinados a un parque público.
La medida brinda respaldo jurídico al destino público de los terrenos, de acuerdo con el gobierno municipal, que se comprometió a preservar las actividades deportivas, culturales y tradicionales que se desarrollan en el lugar.
La historia de los campos está vinculada con la antigua fábrica textil de la localidad y sus trabajadores, cuyas familias contribuyeron a consolidar el espacio como punto de encuentro comunitario.
De acuerdo con los antecedentes del Instituto de la Función Registral del Estado de México (IFREM), los terrenos estuvieron vinculados al sindicato de la antigua fábrica textil. En 2009 se registró una compraventa a favor de un particular y en 2023 se realizó una nueva transmisión de propiedad.
El 2 de octubre de 2026, el cabildo de Naucalpan aprobó tres acuerdos relacionados con la donación de la superficie, en el marco del cumplimiento de obligaciones de mitigación urbana. Según el Ayuntamiento, los instrumentos jurídicos correspondientes fueron formalizados para incorporar los terrenos al patrimonio municipal.
La decisión busca dar certeza jurídica al destino público del predio, cuyo uso deportivo y comunitario ha permanecido ligado a la identidad de Río Hondo pese a los cambios de titularidad.
Ante las inquietudes de habitantes sobre el futuro de los terrenos, el gobierno municipal aseguró que las canchas deportivas permanecerán y podrán seguir utilizándose, además de que las fiestas patronales continuarán celebrándose en el mismo espacio.
El proyecto contempla la reforestación del área, el mejoramiento de la cancha de béisbol, la ampliación de andadores peatonales y para correr, así como la instalación de juegos infantiles y gimnasios al aire libre.
De acuerdo con el ayuntamiento, las intervenciones buscan mejorar las condiciones del lugar sin desplazar las actividades deportivas, recreativas y culturales que forman parte de la vida comunitaria.
La incorporación al patrimonio municipal establece un respaldo jurídico para el destino público de los terrenos. La conservación de sus usos tradicionales, por su parte, queda sujeta a los compromisos expresados por el gobierno local.




